Recrear el interés por la lectura

Recrear el interés por la lectura

 

Interés por la Lectura

Recrear el hábito de la lectura

Existe la tendencia a olvidar que el interés por la lectura se crea. Probablemente casi todos los padres quieran que sus hijos lean más. De seguro los adultos mayores recordarán otras épocas donde los jóvenes  leían con fruición. Hoy la lectura compite contra la televisión por cable, y sobre todo contra los videojuegos. ¿Es posible en esta era visual recuperar el gusto por la lectura? Nuestra primera pregunta no reviste la rispidez que supone plantearse otra mucho más dura para los incondicionales de la lectura: ¿Es necesario realmente leer más?  Me pregunto ¿hasta dónde podemos asegurar que nuestra lucha por fomentar la lectura no se trata simplemente de un capricho romántico? ¿Se trata de un berrinche nostálgico por una forma de comunicación que vemos día a día caer en desuso? La Internet se está volviendo cada  vez más visual. La proliferación de sitios como Youtube, los videoblogs, los podcast, parecen hacer prescindible la escritura como forma de expresión, para una comunidad que ha pasado mucho más tiempo frente a la televisión que frente a un libro. La sociedad se informa más a través de noticieros de radio y televisión que del periódico. Siendo honestos, muchos de nosotros hemos leído menos este año que el anterior. Esto se repite, inclusive, entre los amantes más incondicionales de la literatura. Conozco demasiados profesores de literatura que no leen. O peor, leen solamente por obligación. Parece que el estilo de vida actual si bien no impide el tiempo de la lectura al menos lo desestimula.
Como profesor veo con frecuencia que uno de los pilares de los programas educativos de lengua y literatura es el fomento de la lectura. En este contexto, puede sonar hasta fraudulento que buena cantidad de los profesores de literatura de las últimas generaciones no tengan el hábito de la lectura. ¿Es posible que puedan crear en los estudiantes un hábito que ellos mismos no tienen?
Pero no toda la responsabilidad es de los educadores.
¿Qué hacen los padres para ayudar a sus hijos? No me refiero a nada complicado desde el punto de vista pedagógico. Simplemente me pregunto qué ejemplo dan. ¿Cuándo fue la última vez que su hijo los vio leyendo un libro? ¿Fue con un fin utilitario o por placer?
 
Propongo que nos ahorremos la discusión sobre la relevancia de la lectura (aún en una cultura visual), puesto que la conclusión es consabida. Si asumimos que el gusto por la lectura debe estimularse ¿Qué medidas concretas pueden mejorar la situación de apatía actual?
Creo que parte importante de la solución está en hacer concientes a los estudiantes de que la mayoría del entretenimiento que todos consumimos lleva implícito un trabajo literario: Una letra de una canción, se escribe. ¿Cómo se realiza el guión de una telenovela? ¿Cuáles son los criterios?  Un buen videojuego sigue una línea argumental previamente trazada por un escritor, o un equipo de escritores. Inclusive los más modernos videojuegos de autos de carreras como el Need for Speed, o el controversial GTA, capaces de recrear animaciones sorprendentes, tienen una historia que sigue las más tradicionales pautas narrativas.
Aprovechemos alguna instancia de creación de estas formas de entretenimiento,  más cercanas a su realidad, resaltando el aspecto literario que está presente en cada una de ellas. El valor de la palabra. Simplemente eso es lo que debemos rescatar. El resto: lectura y escritura, deberían llegar por añadidura.  
Prof. F.Gatti
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